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- A Bárbara Montereale le abrieron el otro día el piso donde vive, en la localidad de Bari, y le robaron. Ahora, unos desconocidos le han quemado su automóvil. Montereale - asistente a algunas de las fiestas del primer ministro italiano- está largando ante la fiscalía y el diario progresista La Repúbblica.
A Montereale le han enviado un mensaje implícito: “Muérdete la lengua o te vas a enterar que te la estás jugando”. La mafia en Bari actúa desde hace muchos años. Bari es la segunda ciudad -con casi medio millón de habitantes- de la Italia meridional, después de Nápoles.
En Cerdeña ¿A Montereale se le fue la lengua al decir que acudieron a una cena o fiesta Alejandro Agag y Ana Aznar, hace unos tres años, en Cerdeña, donde se halla Villa Certosa, y que ella también fue acompañando al periodista Emilio Fede? [Fede es persona muy cercana a Berlusconi]
A sus anchas La respuesta tendría que ser “no”. A nadie le asombra que Agag y su esposa se muevan a sus anchas en el círculo de Berlusconi. Las gentes que les rodean son poderosas y muy ricas. En una concienzuda crónica, escrita por Jesús Rodríguez en El País, el 25 de febrero de 2007, se recuerda cómo Agag, siendo secretario general del Partido Popular Europeo -con 28 años-, se hizo amigo de Il cavalieri.
Operación PPE Agag capitaneó una operación que le encargó Aznar en 1998-99. Había que “legitimar a Berlusconi entre la derecha europea”. “Berlusconi necesitaba ingresar en el PPE para borrar su imagen de empresario corrupto metido en política para evitar la cárcel. Necesitaba con urgencia entrar en el PPE para ser respetado entre los conservadores europeos, alzarse sobre la atomizada derecha italiana y ganar las elecciones. La estrategia para su ingreso la marcó Agag. Durante un viaje a Milán en marzo de 1999 (…) formalizaron el pacto. Y sellaron su amistad. “Se dieron cuenta de que eran iguales y se hicieron íntimos”, dice un conocido de ambos”.
“Un complot de la izquierda” “En octubre de 1999, Forza Italia ingresaba en el PPE. En mayo de 2001 ganaba las elecciones (…) Entre las dos fechas, Agag aún le prestaría (…) importantes servicios. El primero, descalificar desde su tribuna de secretario general del PPE un artículo de portada del semanario británico The Economist (…) que ponía en cuestión la capacidad de Berlusconi para gobernar Italia. “Es un complot de la izquierda europea contra Berlusconi”, bramó Agag (…) Con Berlusconi, Agag entró en Italia por la puerta grande”.
Excelente informe Recuérdese que este excelente informe sobre Agag lleva fecha de 2006. Faltaban casi tres años, para que estallara la trama Gürtel. ¿Cuál era el modelo político de Agag? “Es un entusiasta de un modelo de sociedad a la italiana en que se entremezclan política, negocios y medios de comunicación”.
La fama de Agag Hacia el 2001, la fama de Agag en el PP creció extraordinariamente: “Agag era uno más de la familia (Aznar). Un hecho que comenzó a extenderse por Madrid. Y aún más en los dos años de presidencia de Aznar, tras la boda de Estado con su hija en El Escorial. “Cuando Alejandro decía algo, suponíamos que el jefe hablaba por su boca”, dice un miembro del PP. “Así nació el clan de Becerril, como un grupo de presión aznarista, guiado por Alejandro (…)”.
Desembarco El caso Gürtel no es más ni menos que el desembarco en España –con especial énfasis en la Comunidad de Madrid y en la Comunidad Valenciana- del modelo berlusconiano, en el que se mezclan la política, los negocios y los medios de comunicación.
Los dos jefes supremos Ese “grupo de presión aznarista” albergó algunos de los que se han hecho famosos por haber participado en la trama de la corrupción. Los dos jefes supremos del escándalo, Francisco Correa y Álvaro Pérez gozaban de la confianza de Agag y de Aznar. La prueba fehaciente de que esta afirmación es verdad se encuentra con facilidad en la boda imperial.
Modelo perverso El problema más grave es que el PP ha acogido ese modelo perverso. Mientras, Mariano Rajoy se ha resistido a tirar de la manta y ha protegido de hecho a implicado relevantes. Aznar admira a Berlusconi y así lo ha escrito: “Berlusconi tiene un alto sentido de la amistad y la lealtad debida a los amigos. No olvida nunca a quien le ayudó y siempre está dispuesto a devolver un favor. Berlusconi me dice que yo he sido su maestro en la vida política. Incluso me llama su profesor cuyas instrucciones sigue puntualmente”.
Siglo XXI El fascismo del siglo XXI es distinto al del siglo XX. El primero llevaba correajes y mató a mansalva. El segundo controla la sociedad gracias al dinero, las influencias, los sobornos y los negocios ilícitos aunque, de momento, no ha matado a nadie. Eso sí, maneja sin escrúpulos los medios de comunicación. En Madrid, Telemadrid y otros medios obedecen hasta el vómito al poder político popular. En Valencia también sucede en Canal 9.
Nos jugamos mucho En España nos jugamos mucho -en cuanto a democracia y libertades- si el caso Gürtel termina en agua de borrajas y sin que la justicia pueda o quiera entrar a fondo. La democracia nos ha costado demasiado a los españoles como para que se la carguen cuatreros profesionales.
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